La Fuente, una casa chinandegana convertida en un pequeño y cómodo hotel

Lenin Rivas /El 19 Digital

El Comisionado Mayor en Retiro Francisco Gaitán y Guadalupe Mayorga, integran el matrimonio chinandegano que, tras entrar en la condición de retiro y jubilación, decidieron convertir su hogar en un pequeño y cómodo hotel dotado de diez habitaciones.Encontrándose solos, en la casa donde formaron a todos sus hijos, y con toda la voluntad de continuar laborando y percibiendo ingresos económicos, le surgió la idea de realizar una inversión de sus ahorros y algunos préstamos, que totalizan 70 mil dólares, para acondicionar la vivienda, construir algunas habitaciones adicionales y contar con lo necesario para brindar los servicios de hospedaje a turistas y trabajadores que visitan Chinandega.

“Esta era nuestra casa, la casa de la familia, nuestros hijos ya están asumiendo otras responsabilidades fuera de nuestro hogar. Mi esposa y yo somos jubilados, particularmente soy retirado de la Policía Nacional y decidimos hacer un elemento complementario a nuestra economía, convertir nuestra casa en el hotel La Fuente, comenta Gaitán.

A simple vista, el Hotel La Fuente luce como una típica casa de familia, con una pequeña fuente en su jardín, seguida de un cómodo porche y una pequeña sala que ahora funciona como Recepción, pero al ingresar a la misma nos encontramos con las confortables habitaciones, una hermosa cocina y comedor donde se puede disfrutar el desayuno que se ofrece de cortesía por el hospedaje.

El hotel tiene cinco meses de haber abierto sus puertas al público, tiempo durante el cual ha tenido muy buena aceptación con huéspedes frecuentes provenientes del empresariado, además de algunos turistas y otros visitantes de esta ciudad del occidente del país.

“En estos cinco meses hemos tenido muy buena aceptación, partiendo que estamos en un país que económica y socialmente es estable, se goza de paz y seguridad, por tanto, asumimos el riesgo de llevar adelante este pequeño negocio”, destacó Gaitán.

La Fuente ofrece tres tipos de habitaciones, las sencillas, las dobles y triples, pero además también atienden otras necesidades que presenten sus huéspedes, servicios complementarios a su estadía en el hotel, tales como el lavado de la ropa.

Siendo un pequeño hotel, genera cinco empleos entre camareras y recepcionistas, sin olvidar que sus propietarios también se integran a las tareas que se demanden en este.

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