Para lo que muchos es solo basura, para Mayra es la principal materia prima en la elaboración de maravillosas obras de arte utilitario, mobiliario decorativo para interiores y artesanías rústicas con altos niveles de aceptación de parte de turistas nacionales y extranjeros.

Mayra Blandino lleva 7 años desarrollando su marca Tubo y Cartón, y esta vez se prepara para exponer la última línea de su trabajo en la VI Edición de la Plataforma de Arte, Moda y Diseño “Nicaragua Diseña 2017”, para la cual tiene grandes expectativas.

A sus 58 años, esta dinámica artista nicaragüense y arquitecta de profesión, asegura que quiso demostrar con su trabajo que las mujeres tienen muchas capacidades, imaginación y creatividad, independientemente si son jóvenes o mayores.

Narra que su vecino tiene una empresa de publicidad a gran escala. Esta empresa compraba grandes cantidades de material vinil y PVC a diario, y por la noche botaban los tubos de cartón donde este material venía enrollado.

Yo los guardaba (los tubos de cartón), pero hubo un momento en que tenía demasiados, y dije que era necesario ocuparlos en algo útil. Tenía que ver cómo ese tipo de material se podía utilizar en otra cosa útil, y no fuera a caer en un triste basurero”, explicó.

De esta forma nació Tubo y Cartón. Esta mujer vio la oportunidad de aprovechar la basura, y transformarla en arte, al punto que sus familiares le llamaban “churekera”, pero que a ella solo le causaba mucha gracia y siguió adelante con su proyecto.

Este tipo de productos como artesanías y reciclaje, lo compran mucho los extranjeros, y aquellas personas que ven cómo podemos transformar la basura en algo bonito”, sostuvo Mayra.

Fue así como, manos a la obra, hizo de estos viejos tubos de cartón hermosas lámparas de piso y techo; mesitas de noche; mesitas esquineras, bolsos, organizadores de zapatos, estanterías y hasta separadores interiores.

Quise demostrar que no hay herramientas para hombres y para mujeres; yo trabajo con herramientas de mucho peligro. Me he cortado más con un pela papas, que con una herramienta industrial de estas que uso”, dijo riendo.

Mayra estuvo casada 28 años con su esposo Julio Donald Flores (q.e.p.d), y a cuya memoria honra al dedicarle uno de sus artes utilitarios, la “Lámpara El Gran Mariscal”, la cual es uno de sus trabajos que ha tenido mucha aceptación.

Mi esposo me apoyó mucho. El también era arquitecto, y años atrás juntos fundamos la empresa Constructora Flores & Asociados. Le llamaban El Mariscal. Me siento orgullosa por todo el trabajo que él también hizo”, expresó.

Actualmente, desde su pequeño tallercito improvisado en su vivienda, ubicada en la Colonia Centroamérica, Mayra lija, cala, forra y pinta, todo utilizando herramientas industriales, forjando su trabajo y espíritu, demostrando, como ella misma dice: “que si se quiere, se puede”.