Telas y cortes finos, definen creaciones Gaby
Lunes 16 de Octubre 2017 | El 19 Digital

Alfileres, hilos de colores, agujas, una máquina y telas son los únicos accesorios que necesita doña Guadalupe Zamora Rivera, para hacer vestidos para las princesas de la casa.

Comenzó con una máquina de coser que compró con el dinero que le dieron por su jubilación, eso hace cuatro años, hoy, gracias a su persistencia ha logrado tener su propio taller de costura y dos tiendas de ropa para niños y niñas.

Desde su casa en Batahola Sur, nos recibió doña Guadalupe, propietaria de Creaciones Gaby, nombre en homenaje a su nieta que tiene la misma edad que su pequeña empresa.

Telas y cortes finos sumado a las puntadas casi invisibles, hacen de este concepto en ropa para niños algo único para lucir.

Son muchas las clientelas de doña Guadalupe, a lo largo de estos años ha pasado de crear y diseñar cinco vestidos a tener encargos que sobrepasan las dos docenas.

“Yo soy contadora pública y con lo poco que me dieron en ese tiempo compré una máquina, lo que a mí siempre me ha gustado es lo de niña, esta es mi línea que me apasiona hacer”, expresó.

A los 13 años aprendió a coser, nadie le enseñó, ella sola viendo descubrió su pasión por la costura.

Ya venía en mí el amor por la costura, yo le hacía vestiditos a mis hermanas pequeñas, lo dejé por mucho tiempo porque entré a la universidad y me puse a estudiar, hace cuatro años lo retomé devuelta”, contó.

Tengo tres personas que me ayudan, tengo dos tienditas y en cuatro años he podido comprar un terreno para hacer una galera, es decir el taller”.

Ella además es una de las tantas protagonistas que ofrecen sus productos en el Parque Nacional de Ferias.

Afirmó que “Llegué por una amiga, allá me acogieron muy bien, me dieron entrada y en el parque me va muy bien, vendo unos 25 a 10 vestidos”.

Sus metas a futuro

Desde que nació creaciones Gaby mis metas son abarcar el mercado nacional y por supuesto mi sueño que ojalá mi hijo lo continúe es exportar, y eso se puede, yo lo he vivido en cuatro años, todo es tener la idea y que sea sólida, que uno sea perseverante porque para tener un negocio hay que ser perseverante, no todos los días se gana y es ahí donde muchas personas caemos”, manifestó doña Guadalupe.

Las tiendas están ubicadas por la Ceibita en Monseñor Lezcano y de donde fue la Embajada Americana 2 cuadras al Sur.