Las Rosquillas de Las Piedras y su particular sabor distintivo

El 19 Digital|

El Barrio Las Piedras, en Rivas, es conocido por sus populares rosquillas. La particularidad de este bocadillo tradicional que debe ser acompañado de una buena taza de café caliente, es su sabor a queso.

Una vez que se tiene nisquezado el maíz y preparado el queso, en la casa de María Cano, una de las más tradicionales portadoras de la tradición, inicia la faena a la una de la mañana con el manejo de la masa de manera cuidadosa para darle un aspecto uniforme y atractivo.

En cada bandeja se acomodan unas doscientas rosquillitas o la misma cantidad de chancletas (hojaldras, viejitas o como se les llama en distintas partes del país). El producto crudo se lleva a varios hornos en distintos momentos, lo que al final, les permite tomar un tono blancuzco y tostado.

Un proceso de siete horas

Todo ese proceso antes del empacado tarda aproximadamente 7 horas, explicó Cano.

Bajo esa misma rutina, pero con solo 20 libras de queso, inició su negocio hace 15 años. Hoy la producción demanda un quintal diario de queso.

Aprendió con la mamá hasta que tuvo su propio negocio

Yo inicié con mi mamá. Mi mamá me enseñó a hacer rosquillas y luego continué con mi suegra y luego con mi negocio propio”, cuenta.

Hoy han diversificado las rosquillas, pasando de fabricar solo las tradicionales, a innovar con chile y especias y logran hornear por día unas 200 bandejas, es decir, un estimado de 40,000 rosquillas diario.

Destaca apoyo del Gobierno Sandinista

En la rosquillería laboran 8 personas de manera permanente. Cano asegura haber recibido mucho apoyo del Gobierno Sandinista, a través del INTUR y el Ministerio de Economía Familiar, que les brindan capacitaciones y la participación en ferias.

Me gusta lo que hago, creo que por eso he tenido éxito. Yo creo que la persona que le gusta lo que hace tiene éxito”, comenta.

El emprendimiento de esta mujer también ha permitido a más familias llevar buenos ingresos a sus hogares. Es el caso de Néstor Marcial, quien hoy es encargado de hornear, pero que durante el tiempo que tiene trabajando en el lugar, ya conoce todo el procedimiento.

Aquí diario la gente viene a comprar. Es venta fresca y caliente. La demanda se debe a que el producto es bueno, es de buena calidad y la popularidad de la jefa también”, asegura.

Las Rosquillas María Cano, pasan del horno de la casa humilde en este barrio en las periferias de Rivas, a servirse en la casa de hogares en todo el país, incluso en las mesas de otros países.