La Vicepresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, en su mensaje del medio día de este 11 de junio, envió un abrazo solidario “a los familiares del suboficial Dixon Bismark Soza Henríquez y del hermano policía Carlos José Zamora Martínez, quienes esta mañana, en un ataque infame, perdieron la vida, fueron atacados, asesinados, no hay otra forma de decirlo”.

Así mismo envió un abrazo solidario a los hermanos policías lesionados, a sus familias “a todos ellos nuestro abrazo solidario y en el caso de los policías que perdieron la vida, un abrazo solidario a sus familias y el compromiso de nuestro pueblo nicaragüenses, de la familia nicaragüense, a quienes, la policía nacional protege. El compromiso, no solo de elevar oraciones a Dios por sus almas, sino también de restaurar la paz para que no haya madres que sufran, esposas, hijos, hijas, familias en general, ¡Cómo estamos sufriendo en nuestra Nicaragua y como queremos todos trascender estos momentos, y dedicarnos a restablecer la seguridad y otra manera de reencontrarnos y vivir un tiempo nuevo que Dios dispone, estamos seguros, para todas las familias nicaragüenses!”

La Compañera Rosario también agradeció todas las plegarias que este fin de semana se han elevado al altísimo pidiendo por la paz, “ese clamor que va director a Dios por que todos queremos la paz, en todos los municipios de Nicaragua, donde de alguna manera hay discordia, todos hemos clamado por la paz”.

También expresó su solidaridad y compromiso con las familias de toda esta Nicaragua, “solidaridad con quienes estamos sufriendo, solidaridad con quienes hemos de una u otra forma sido afectados por estos tiempos de oscuridad que nadie quiere en nuestro país, solidaridad con las familias que han perdido seres queridos, solidaridad con las familias que ven limitada su movilidad, que no pueden trabajar, que no pueden desplazarse con los niños, niñas, con los jóvenes que no pueden ir todos los días a la escuela, o quienes no pueden llegar a los centros de salud, solidaridad y compromiso, todos los días elevando nuestra plegarias al señor, para que la paz sea, y por otro lado comprometiéndonos con la paz y al mismo tiempo con los derechos de los y las nicaragüense que clamamos por trabajo y paz, que clamamos por justicia y que queremos vivir en cariño y solidaridad”.