La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República, destacó este  mediodía que la obra de Dios en Nicaragua tiene que ser restaurar la paz y la seguridad para todas las familias nicaragüenses.

Rosario se refirió al milagro del Nacimiento de San Juan Bautista, celebrado ayer por la Iglesia Católica y dijo que para Dios nada es imposible.

“Por eso es que pensamos que Dios está haciendo su Gracia en nuestra Nicaragua, nos está llenado de acontecimientos milagrosos”, expresó”, añadió.

El Día de San Juan

“En medio de la tribulación o tribulaciones que vivimos, eso sí, con fe y esperanza, y con la luz de Dios que anima nuestros corazones, la luz de la hermandad y la luz que busca, que procura, el bien común; en medio de todo eso, ayer se dio la festividad, muy importante para casi todas las religiones, de San Juan Bautista”, refirió.

“Una festividad que incrementa nuestra fe, porque sabemos que la fe es indispensable para atravesar los tiempos duros, los tiempos difíciles; y vivir la fe, dijo ayer el Santo Padre, con alegría, sentido de estupor, de sorpresa y gratitud”, resaltó.

“Porque el Nacimiento de San Juan El Bautista, según los relatos bíblicos, es un milagro, porque llega a padres ancianos, Isabel y Zacarías y llena de alegría y de sorpresa a la comunidad donde ellos vivían”.

Recordó que los padres de Juan, Isabel y Zacarías, “ya eran ancianos, habían soñado, preparado el nacimiento de un hijo, pero no lo habían podido tener y cuando se les anuncia el nacimiento de su hijo, como es natural, no lo creían, en consecuencia el Señor, Dios, el Señor lo dejó mudó (a Zacarías) durante todo el tiempo de la gestación porque no lo creía”.

 “Pero Dios, dijo ayer el Santo Padre, no depende de nuestras lógicas ni de nuestras limitadas capacidades humanas. Está lleno de misterios, así que nosotros hemos aprendido a ver en el misterio, a ver con confianza en el silencio de los misterios, la luz de la fe”, reflexionó Rosario.

Dios ha hecho la Gracia

Rosario señaló que Juan, según el relato, quiere decir “Dios ha hecho la Gracia”. Los padres pensaban ponerle otro nombre, pero la madre dijo ‘se va a llamar Juan’, el padre lo ratificó en una tablita porque no podía hablar y se llamó Juan, El Bautista, y su nombre quiere decir ‘Dios ha hecho la Gracia’”.

“Haber logrado esta mañana recuperar movilidad, seguridad, en la Panamericana, estamos hablando de Nagarote, estamos hablando de La Paz Centro, dar lugar al tránsito y al tráfico internacional, un acontecimiento milagroso, obra de la fe en Dios”, dijo.

Añadió que también hemos visto acontecimientos milagrosos en León, donde avanzan las familias, los pobladores, la Alcaldía, limpiando de obstáculos para asegurar la libre circulación de las personas, de las familias, al trabajo, la Iglesia.

“Es difícil creer que nos impidan o nos quieran impedir, solo cuando uno es muy malvado, perverso, es que puede entenderse que cierren el tránsito; que las personas no puedan ir ni a los templos, ni a las Iglesias, falta de espíritu, y falta sobre todo, de fe”, recalcó.

Dijo que son “personas que no conocen ni la fe, ni el mandato de amor de la fe cristiana que es la que practicamos en nuestro país”.

“En León avanzan las labores de seguridad, salud y paz, montones de basura acumulada ha venido limpiándose porque había muchos niños enfermos; también en Masaya, otro acontecimiento milagroso; en Jinotega; así vamos, paso a paso, con mucha fe, con mucha esperanza, viendo cómo Dios hace, está haciendo la Gracia”.

“Cómo Dios está abriendo caminos, cómo Dios está realizando y sigue realizando milagros y prodigios en nuestra Nicaragua”, enfatizó.

“Por eso nosotros sabemos que andamos con Dios en la luz de los que viven, como dicen los Salmos. Trabajando por el Bien Común, trabajando por la vida y trabajando por la familia, esa familia como la conocemos y la queremos en Nicaragua, esa familia que tiene en sí, la semilla del amor, la tradición, la familia hombre, mujer, hijas, hijos, abuelitas, abuelitos, la familia extendida que queremos en Nicaragua, que defendemos en Nicaragua y la familia que hemos defendido en Nicaragua y que seguimos defendiendo, de acuerdo a nuestros valores y a nuestra cultura de familia, de comunidad cristiana, solidaria”, detalló la Compañera Rosario.

Citó a un un pastor de Chinandega, que le escribió repudiando estos actos vandálicos “que los hijos del demonio sin alma ni corazón realizan en nuestra linda nación”.

“No miden ni escatiman, lastimar, destruir, atacar cobardemente a las familias. Me da el dato de una familia que atacaron en su lugar, ayer, al amanecer de ayer. Luego dice: Siempre al Frente orando, alabando, y glorificando a Dios, confiando en la pronta victoria, en Cristo Jesús, para nuestro pueblo”, dijo.

Ir Siempre Más Allá

Más adelante, Rosario señaló que “el Espíritu del pueblo nicaragüense, sobre todo, la Gracia de Dios, que todos llevamos dentro es lo que nos impulsa, lo que nos hace saber que podemos ir siempre más allá, cumplirle al pueblo, como sabemos cumplirle a Dios Nuestro Señor, porque bueno, Nicaragua quiere seguridad y paz”.

“Nicaragua quiere vivir en paz con seguridad, es un derecho humano esencial, tenemos derecho a la seguridad, tenemos derecho a vivir en paz, tenemos derecho a vernos como hermanos, a vernos como prójimo, tenemos derecho a sentirnos como familia nicaragüense, tenemos derecho a la paz y al bien. Tenemos derecho al amor, al cariño”, dijo.

Un Derecho inalienable

“Todas las convenciones internacionales, nuestra propia Constitución establece el derecho del pueblo nicaragüense, de las familias nicaragüenses a la seguridad y la paz, es un derecho inalienable, un derecho que tenemos que hacer cumplir, porque esa es la prioridad de la familia en Nicaragua”, añadió.

Indicó que la “la Seguridad, la Vida, la Paz, el derecho a trabajar y a movilizarnos es un derecho consignado en la Constitución, la Carta Magna y al mismo tiempo en todas las convenciones de derechos humanos en la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”.

Trabajar para hacer valer derechos

“Tenemos que trabajar para hacer valer ese derecho, como Estado, como Gobierno, nos corresponde velar para que se respete el derecho a la seguridad ya  la paz de todas las familias nicaragüenses”, indicó.

“Ese derecho que desde el 8 de abril empezó a ser violentado por estos grupos vandálicos, que han hecho que tantas familias padezcan violencia irracional, anticristiana, crímenes de odio, tranques con los que limitan la movilidad, secuestros, torturas; trato cruel, in humano, humillante, indigno”, comentó.

Crímenes de odio

“Crímenes de odio, destrucción y saqueo de viviendas familiares, de instituciones de servicio público, profanación del cuerpo de hermanos que han asesinado ellos; profanación de nuestra cultura y valores humanos de familias y comunidad cristiana; permanente intimidación, zozobra, extorsión, vandalismo, asaltos; repetimos tratos inhumanos, crueles; todas las forma imaginables y nunca antes conocidas en nuestro país de criminalidad destructiva y maldad sin precedente”, sentenció la Compañera Rosario.

“Y es el Estado nicaragüense el que tiene que velar por el derecho de los ciudadanos a vivir sin esa violencia criminal; sin esa inseguridad; a vivir con seguridad, en paz, con aliento y esperanza por que eso es lo que todos los seres humanos requerimos para tener salud mental, para tener vida, para poder respirar, para poder dormir tranquilo, para poder sentirnos seres humanos plenos, dignos, con optimismo, con alegría, ante el porvenir”, reafirmó.

“Nosotros estamos trabajando y trabajando duro con nuestro pueblo, con la familia, para recuperar el derecho a la seguridad, a la vida, a la salud, a la movilidad, a la paz; ese es el deber del estado nicaragüense, es el deber que está consignado en nuestra Carta Magna, en nuestra Constitución, en las leyes y es un deber que el estado debe cumplir”, expresó.

“Nuestro Jefe de Estado está comprometido, el Comandante Daniel está comprometido en cumplir con ese deber de asegurar a la familia, vida seguridad, vida, salud, vida, educación, vida, seguridad, vida, paz, garantizar para toda la familia nicaragüense el derecho a la seguridad y a la paz”, explicó.

“Confiamos en Dios Nuestro Señor que vamos adelante, de todos estos vientos tempestuosos, de estas tempestades, de estas lenguas afiladas, de esta violencia, de estas rencillas, de este merodear para producir iniquidades, de estos agravios; vamos con Dios adelante para restaurar la paz, la seguridad y la vida en toda nuestra Nicaragua”, concluyó.