Ante la situación que enfrenta el país, en el que las familias se han visto inmersas en situaciones de terror y angustia y en el que la fe ha jugado un rol fundamental, diversos sectores del país se han pronunciado a favor de la paz y la construcción de una fe inquebrantable, tomando en cuenta la manipulación a la que ha sido sometido la feligresía por parte de los religiosos, quienes se han parcializado a favor del caos y la destrucción.

Moisés Absalón Pastora, miembro de la Mesa del Diálogo Nacional, refirió que hay que alcanzar una percepción ecuménica, en Jesucristo y en los corazones, así como el clamor constante para que la paz retorne al pueblo nicaragüense y que hoy tanta falta hace.

“La actitud del hombre nos ha postrado a algunos por inmensos vacíos espirituales que debemos de observar y llenar si queremos ser parte de la solución que demanda la actual crisis, este país polarizado religiosamente entre un catolicismo que perdió sus brillos y evangélicos que impresionantemente están creciendo como la espuma, lo percibimos hasta antes del 18 de abril, cuando Nicaragua efectivamente cambió como una nación cristiana y piadosa” dijo.

Ante la violencia que afecta hoy a todo el pueblo, Pastora considera que las iglesias católicas como tal no han desempeñado bien su rol y que en estos momentos han asumido la postura de víctimas ante medios de comunicación aún cuando desde sus púlpitos llaman al baño de sangre.

“Algo no hicieron bien las iglesias, porque el rebaño fue poseído por el odio, hay que apagar las llamas del odio que consumen y reducen a cenizas Nicaragua, hay que acabar con esa angustia, hay que abrir los ojos cada día y preguntarnos qué pasará hoy, que va a pasar mañana, qué más serán capaces de hacer y cuando sucederá el milagro para que los corazones se ablanden. Somos testigos de una incertidumbre de algo nunca antes visto ni vivido y provocado por quienes matan gente y hablan de justicia y paz de Dios”, expresó.

“Debemos pedir por la paz efectiva, para que los llamados pacificadores asuman con responsabilidad el rol que les corresponde como pastores y cuando hablo de ellos cito a los que median un diálogo y con sus actitudes y para efectos prácticos han trancado”, añadió.

Así mismo, el Padre Uriel Molina, miembro de la Comisión de Paz, Diálogo y Justicia, destacó que Nicaragua es un país aguerrido, valiente y que siempre ha defendido la paz y el bien común, elementos que forman parte de las leyes de Dios dirigida a los hombres.

“Los grandes conflictos que hemos enfrentado a lo largo de la historia, nos hacen ser contrarios a la violencia, la guerra y a toda manifestación de odio, la guerra nos ha hecho amar la paz, Dios escucha el clamor de un pueblo sediento de paz, pues es él el Dios de los hombres, un Dios que responde a nuestras súplicas. La paz es uno de sus nombres pues Dios no es Dios de confusión sino de paz”, expresó.

El padre Antonio Castro, refirió que todos los nicaragüenses deben abogar por el bienestar y la paz, misma que se debe construir con el actuar diario y desde cada uno de los espacios, abriendo los corazones y el evangelio a todo el que lo necesite.

“Nicaragua quiere la paz, misma que es fruto del trabajo, de la justicia y del derecho, Jesús dice en su evangelio que es un continuo quehacer diario, la paz hay que construirla a diario. La iglesia somos todos y junto a nuestros pastores debemos acompañar, dar esperanza y fortaleza al pueblo sufriente, a todos porque todos necesitamos de paz, consuelo y esperanza para sentir el espíritu de Dios quien nos ayudará a transformar la sociedad y nuestros corazones. No podemos ser selectivos porque todos somos hijos de Dios”, refirió.

Por su parte Adolfo Pastrán, señaló que hoy Nicaragua es una sociedad fracturada pero que la construcción del presente va a determinar el futuro del país, siempre y cuando se depongan actitudes, revanchismo y sobre todo se deponga del odio y el rencor.

“Una de las fallas que hemos tenido es la falta de construir una cultura de diálogo y tolerancia, tenemos que pensar cómo superar la situación en la que hemos sumergido a Nicaragua y que va a pasar con todo lo que el Gobierno ha impulsado en el país. Tenemos que reconocer que todos somos nicaragüenses y que vivimos en el mismo país, lo cual nos va a permitir alcanzar la convivencia que tanto requerimos en estos momentos”, dijo.

Iglesia evangélica apuesta a la integración espiritual

Así mismo, el Reverendo Miguel ángel Casco, Presidente de la Coordinadora Evangélica y de la Comunidad de Fe, manifestó que la paz ha sufrido asedio y conspiración aún cuando la misma debe ser tomada como una conducta y un estilo de vida.

“El mundo no puede existir sin paz, la cual está por encima de todo y es por eso que ha sufrido una conspiración permanente, no ha existido un segundo en la historia de la humanidad que la paz no haya sido asediada por diversas fuerzas internas y externas porque existe un adversario de ella que ha hecho alianzas con personas para que se conviertan en su aliado y destruyan la paz”, expresó.

El reverendo también se refirió a las posibles debilidades que han tenido los líderes religiosos en el país, quienes a través de sus acciones han demostrado que lo único que les ha interesado es satisfacer sus intereses personales y no la verdadera salvación de las almas.

“En estos últimos meses en nuestro país hemos visto cómo el espíritu de Caín ha andado suelto, galopando en el caballo del Apocalipsis de la muerte, somos un país eminentemente cristiano y los obispos, cardenales y pastores religiosos debemos hacernos la interpelación en qué hemos fallado, en qué ocupamos nuestro tiempo y a qué le hicimos énfasis, unos quizás se interesaron en llenar templos con personas vacías, otros en la economía de la iglesia, otros en la vanagloria personal y nos hemos olvidado de los valores y principios de la fe cristiana y falsamente nos llamamos representantes de Cristo”, subrayó.

Fuente: https://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:78913-la-paz-y-la-reconciliacion-permitiran-enrumbar-a-los-nicaraguenses-hacia-un-futuro-mejor