El Gobierno de Nicaragua presentó este miércoles la “Propuesta de Resolución de Restitución de la Paz en Nicaragua”, en el seno del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde se discute la situación de violencia generada en el país.

En esta sesión del Consejo Permanente de la OEA, el Canciller de Nicaragua, Denis Moncada, denunció que en el país se lleva acabo “un golpe de estado, una ruptura constitucional, un intento de cambio de gobierno legítimo y la actuación de grupos criminales internos e internacionales para lograr esos objetivos que se están proponiendo de forma ilegal e ilegítima”.

Antes de dar lectura a la resolución, la Presidencia del Consejo Permanente y representantes de varios países, intentaron bloquear la lectura de la amplia propuesta presentada por el Canciller Moncada.

Ante las constantes interrupciones, el representante nicaragüense expresó en ante el Consejo que esa es una evidencia de que la libertad de expresión y de comunicación que es uno de los baluartes de la OEA, se vean obstruidas y limitadas.

También llamó la atención ante el comportamiento inadecuado de la presidencia del Consejo Permanente, para con un estado miembro de la OEA y exigió igualdad de derecho y relaciones de respeto mutuo.

Nicaragua está ante una situación de ruptura constitucional

El Canciller Moncada reiteró que el Gobierno de Nicaragua está “ante una situación de un golpe de Estado que se viene desarrollando paulatinamente y progresivamente”.

“Estamos ante una situación de ruptura del orden constitucional del Estado y del Gobierno de Nicaragua. Estamos ante acciones terroristas de grupos internos, de grupos externos, financiados por grupos externos”, aseguró el diplomático.

“Este Consejo se va a referir a Nicaragua, y decíamos que inconsultamente y sin el consentimiento de Nicaragua; pero aun así, Nicaragua está aquí presente y conversando con ustedes. Y es importante de que ustedes también tengan claridad para poder hacer las consideraciones y las valoraciones de manera objetiva, imparcial, con ponderación, de manera constructiva, en fin una valoración aproximada a la verdad. Si no estaríamos acá ante una especia de Santa Inquisición, desde el medioevo, satanizando al Gobierno de Nicaragua a partir de concepciones a priori, que no necesariamente reflejan la realidad de lo que está ocurriendo en nuestro país”, valoró el canciller.

Gobierno de Nicaragua fue legítimamente electo

Moncada recordó que el gobierno de Nicaragua fue “legítimamente electo, con los procedimientos establecidos en las democracias de América Latina y del Caribe, después de toda aquella etapa de dictaduras en América Latina” en las décadas de los 60 y 70, que fueron patrocinadas por Estados Unidos, y que costaron miles de muertos en todos los países de la región.

“De nuevo pareciera que estamos volviendo a otra etapa con otras modalidades y con otros métodos, de los llamados golpes blandos para romper el orden constitucional y para pretender deslegitimar gobiernos democráticamente electos. ¿Hacia dónde vamos? ¿hacia dónde quieren llevarnos países interesados no en el progreso, no en la paz de nuestros países del sur del Río Bravo, no en fortalecer la institucionalidad de nuestros países, sino de destruirlos, de realmente crear situaciones complejas y difíciles, incluyendo este tipo de operaciones de golpes blandos en los cuales se combina guerras sicológicas de intensidad extraordinaria, precisamente para afectar la sicología y la voluntad de las personas y de las poblaciones; grupos terroristas armados realizando secuestros de policías, secuestros de personas, secuestros de mujeres, secuestros de profesores, asesinatos de maestros; creando en centros de operación técnica, centros de operaciones, centros de tortura”, detalló.

“Nicaragua ya pasó por esto mismo en la década de los 80, cuando se instruyó y se preparó con cartillas y manuales de la CIA, cómo asesinar a los nicaragüenses”, recordó Moncada.

También rememoró que en esa época Nicaragua recurrió a la CIJ por la política terrorista del Gobierno de Estados Unidos, de aquel momento.

“Nicaragua hoy sufre, precisamente, los embates de grupos de terroristas organizados interna y externamente y financiados de la misma manera, para derrocar un gobierno legítimo, lo cual no puede ser aceptado, lo cual no es permisible”, sentenció.

Historia del intervencionismo norteamericano en Nicaragua

El canciller hizo un repaso en la historia de Nicaragua durante los últimos 100 años, cuando el imperio norteamericano amenazó al gobierno del Presidente José Santos Zelaya, en la que lo obliga a que renuncie a su presidencia.

También señaló que en la década de los 20, del siglo pasado, Estados Unidos organizó a sus fuerzas armadas, y Estados Unidos se encargó de organizar todas las elecciones en Nicaragua.

“Fueron esas intervenciones militares que elaboraron la ley electoral en Nicaragua, realizaron elecciones en Nicaragua, y así sucesivamente Nicaragua ha sufrido ese tipo de embates y de acciones injerencistas, intervencionistas, de parte de los gobiernos de Estados Unidos en su momento”, dijo.

“Esa es la realidad y Sandino, fue quien realmente dio el ejemplo en decir que hay que defender la Patria con dignidad, que hay que luchar contra los que nos invaden y los que nos oprimen y los que nos humillan. Sandino logró derrocar a las fuerzas de intervención norteamericanas que salieron de Nicaragua derrotadas militarmente. Meses después, esas mismas fuerzas que organizaron la guardia nacional, supuestamente apolítica en aquel momento, instauraron a los Somoza, que fue una dictadura que se prolongó y asesinaron al General Sandino”, relató Moncada.

“No sabemos dónde está el cuerpo, los restos del General Sandino, pero toda Nicaragua y la gran mayoría, en el corazón y en la mente de los nicaragüenses es el lugar donde habita el General Sandino. El Patriota insigne para nosotros, el patriota que defendió la dignidad y la soberanía de Nicaragua contra la intervención de Estados Unidos”,explicó.

Tras repasar esos episodios de la historia de Nicaragua, Moncada denunció que hay grupos reducidos en el país que han comenzado a demandar un cambio de gobierno inmediato, a lo que calificó como golpe de estado y ruptura del orden constitucional.

“Los países miembros de la OEA tienen que reflexionar con seriedad, con madurez, con ponderación sobre esta situación. Si no, la OEA va a estar contribuyendo a crear una situación en América Latina y El Caribe, que nos va a regresar probablemente a la década de los 60 y los 70”, indicó.

“Hoy, estimados colegas, nosotros vemos, Nicaragua ve con asombro, cómo grupos de terroristas secuestran policías, secuestran mujeres, las asesinan, atacan unidades de policía, matan a compañeros policías, asesinan a policías, los queman en la vía pública en una forma indignante, en una forma sorprendente, increíble”, denunció.

Advirtió que un análisis sin tener suficientes elementos a consideración por parte de los miembros de la OEA puede llevar a tomar decisiones injustas contra el gobierno de Nicaragua.

Gobierno avanza procesos acompañados por la Secretaría General de la OEA

El canciller afirmó que Nicaragua tiene relaciones con la Secretaría General de la OEA para el fortalecimiento institucional electoral, “y venimos realizando el trabajo desde 2016. Y eso se viene realizando de una forma fluida”.

PROYECTO DE RESOLUCIÓN RESTITUCIÓN DE LA PAZ EN NICARAGUA

El Canciller Moncada presentó el proyecto de resolución propuesto por Nicaragua ante el Consejo Permanente de los Estados Americanos.

En la propuesta se considera el llamamiento al diálogo nacional con todos los sectores sociales para encontrar una solución pacífica ante los hechos de violencia generados a partir del 18 de abril del corriente año.

También se propone condenar que los grupos opositores golpistas, utilicen el diálogo nacional para legitimar acciones criminales, acciones armadas contra la población civil y policías.

Se propone reconocer la apertura del Gobierno de Nicaragua, quien ha invitado a la CIDH, a la Misión de Acompañamiento Electoral, a la Secretaría General de la OEA, a la UE y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, para acompañar y contribuir con la restitución de la paz y la seguridad en Nicaragua.

Además se reitera la enérgica condena por todos los actos de violencia y violaciones contra la vida de las personas civiles y policiales, así como por los tratos crueles, inhumanos y degradantes, entre otros.