Durante una entrevista a una cadena internacional de noticias, el Comandante Edén Pastora relató un poco de su aporte al proceso revolucionario en los años de insurrección y de lucha en contra del somocismo, así como su participación en la lucha contra el golpismo, el cual ha sido derrotado en Nicaragua.

Durante su intervención, Pastora destacó estar siempre dispuesto a hacer lo que sea posible por defender a su pueblo, su país, razón por la cual lideró acciones de lucha y defensa del sandinismo, movimiento revolucionario al cual ha pertenecido durante gran parte de su vida.

“Soy un ser humano enamorado de mi pueblo, dispuesto a hacer lo que sea por la libertad y el bienestar de los nicaragüenses, quiero manifestar que soy un hombre sin dinero, nunca he sido contrarrevolucionario, pero sí disidente, discrepante, la contrarrevolución estaba en el norte, yo en el sur, dirigiendo la Alianza Revolucionaria Democrática, defendiendo los fundamentos del verdadero sandinismo”, destacó.

Para Edén, su cercanía con Dios, le permitió vencer los obstáculos a los que se enfrentó durante los años de lucha revolucionaria, permitiéndole a su vez estar aún con vida y con fuerzas para defender a su país.

“Si no hubiese estado en paz con Dios, él hubiese dejado que me muriera mil veces, o fuera un lisiado, un loco, Dios me ha cuidado, he vivido 16 atentados y centenares de veces en peligro de muerte, no hay ley física que explique cómo estoy vivo, solo las leyes divinas. Nunca he matado por interés personal, nunca he matado a quienes me querían matar. Yo una vez dije al Cardenal Miguel Obando (Q.E.P.D) que Dios me ponía un fusil en la mano y que Dios hace a veces justicia a través de los brazos de los hombres”, refirió.

Edén se refirió a su vez al verdadero rol que debe desempeñar de la iglesia católica en Nicaragua, sobre todo en momentos en los que se pone en riesgo la seguridad de las familias, rol que debe ser al lado de los pobres, de la justicia y no como agentes guerreristas que promueven la violencia y la muerte en los nicaragüenses.

“Los obispos actuales deben ocupar el lugar que ocupó el Cardenal Obando, de mediador, no tomar parte en los problemas o seguir siendo cristianos, ponerse al lado de los pobres, la justicia y fueron los obispos a quienes oí llamando a la guerra. Aquí hay obispos buenos como Monseñor René Sándigo, Bosco Vivas, pero también hay obispos perversos, tal cual inspirados en satanás y cómo católico estoy resentido con los obispos que han echado a perder al catolicismo”, dijo.

A 40 años de la toma del Palacio Nacional

En cuanto a las cuatro décadas de la toma del Palacio Nacional, acción liderada por Pastora, el líder revolucionario y colaborador del Frente Sandinista, señaló que la organización ha sufrido la traición de muchos, sin embargo, él se ha mantenido firme ante sus principios e ideales.

“Muchos han querido echar a perder la Revolución más bella de la historia de la humanidad y yo he luchado en contra de todos los errores de ellos, desde posiciones sandinistas y revolucionarias. Muchos me han llamado incoherente, ambicioso, errático, traidor, pero jamás me han llamado cobarde, deshonesto, porque he defendido mi posición sandinista y revolucionaria”, destacó.

La paz, un derecho de los nicaragüenses

El Comandante “Cero” se refirió a la paz que ha reinado en Nicaragua desde hace once años, periodo en el que el Comandante Daniel Ortega ha estado al frente del país, garantizando la seguridad para las familias.

“Toda persona que me conoce sabe que soy hombre de paz, tengo más de 40 años de estar en paz, duermo con la conciencia tranquila, desde que Daniel (Presidente de Nicaragua) inició esta revolución en libertad y democracia, sin presos, sin bombas lacrimógenas, sin torturas, respeto a los derechos humanos, es decir, estamos creciendo y desarrollando. Somos un país donde hay igualdad de género”, refirió.

Al finalizar la entrevista, Edén destacó su labor en el Rio San Juan, donde por disposición del Gobierno de Nicaragua desde hace unos años realiza trabajos de dragado del mismo, a fin de garantizar el cuido de los recursos naturales con los que cuenta el país.