Tras el acto oficial en el que la República de China (Taiwán), entregó al Gobierno Sandinista seis nuevos proyectos de cooperación, la compañera vicepresidenta Rosario Murillo destacó que hoy es un día de buenas nuevas, de buenas noticias para las familias nicaragüenses, las que se enrumban hacia el desarrollo y el bienestar.

“Este es un día de buenas noticias, porque así es como va adelante nuestro pueblo, en buena esperanza, en buen corazón, en buena fe, vamos adelante y este día en el que el embajador Jaime nos ha mostrado los nuevos proyectos que se agregan a los que ya tenemos, proyectos que fortalecen nuestra capacidad como familia productora”, expresó.

La compañera Rosario, reconoció en Nicaragua a un pueblo trabajador, luchador que se sacrifica por alcanzar el desarrollo económico y potencializar sus habilidades.

“Nuestro pueblo es un pueblo de gran laboriosidad y es un pueblo que trabaja, sabe trabajar y ama el trabajo de sol a sol, trabajamos y nos sentimos dignificados por el trabajo y cuando tenemos este tipo de apoyos que nos permite reencontrarnos con nuestras propias capacidades fortalecerlas, elevarlas, conocer el desarrollo, la ciencia, cómo incide y lograr más productividad en nuestros cultivos, mejorar las semillas con las que sembramos frijol, arroz, maíz, plátano”, señaló.

Además, se refirió a los proyectos productivos de plátano y acuicultura, que se implementan en el país con el apoyo y acompañamiento de China Taiwán.

“El proyecto de Plátano de Taiwán, es un proyecto que nos permite generar mucho más rendimiento de una planta de plátano y ser no solo productores para el consumo interno sino para la exportación. Asimismo, la pesca, el cultivo de peces de agua dulce y aprender a fortalecer la capacidad con los peces del mar, todo esto representa trabajo y paz, bienestar para las familias”, expresó.

La vicepresidenta destacó a su vez que poco a poco los productores han venido fortaleciendo sus conocimientos, los que permiten darle un mejor tratamiento a los cultivos y enfrentar los embates climatológicos.

“Las hortalizas, cómo sembrarlas, cómo garantizar que se cuiden frente a todos los embates del clima; cuando era niña, en la finca de mi papá producían tomates, cebollas, chiltomas, melones, venía una lluvia y todo se perdía, ahora estamos aprendiendo a sembrar, cultivar y cuidarlas y garantizar que desde la semilla sea más fuerte y aprender técnicas para que frente a las lluvias y sequías nuestros cultivos no se pierdan”, manifestó.

La vicepresidenta destacó que el apoyo de los países hermanos representa un impulso para el desarrollo de la nación y el fortalecimiento del trabajo.

“Todo esto a nosotros nos hace sentirnos bendecidos, porque esa capacidad productiva que tiene nuestro pueblo se fortalece, lo más importante es que no se sustituyan nuestras capacidades, por lo contrario, somos un pueblo protagonista, orgulloso, laborioso, trabajador y somos un pueblo de mucha fe y esperanza. Cuando más se fortalecen nuestras capacidades, vemos como una cooperación solidaria, incondicional que nos bendice y nos impulsa a ir adelante”, externó.

“Nosotros agradecemos primeramente a Dios por esta cooperación y luego a la presidenta Tsai Ing-wen y a ese pueblo bendito de Taiwán que, desde hace 40 años, ha venido a trabajar con nosotros y fortalecer nuestras capacidades. Apoyos como estos son los que recibimos con el corazón agradecidos, sabiendo que vamos adelante en fe, con fe, esperanza y con nuestro trabajo por muchas más victorias de la mano de Dios”, subrayó.