Durante el acto de conmemoración del 42 aniversario del paso a la inmortalidad del Comandante Carlos Fonseca Amador, la compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República, destacó que en esta fecha la militancia y el pueblo sandinista se encuentran más firmes, fuertes y llenos de esperanza.

“Sabemos que esta Nicaragua va para delante, atrás jamás,como decía el compañero Ralph Gonsalves lo que tenemos es el futuro para hacerlo mejor todos los días desde el presente que habitamos y esta patria de Darío, de ese sol que no declina, aquí nos ilumina un sol que no declina y es el sol de las nuevas victorias, frase de nuestro Rubén y nosotros sabemos que con el espíritu indoblegable del pueblo nicaragüense vamos adelante”, expresó.

La compañera Rosario Murillo destacó el espíritu de valentía del pueblo nicaragüense, ímpetu heredado de los grandes hijos de esta patria, la que cada día se forja con amor, con luchas y victorias.

“Somos hijos de Darío, de Sandino, somos hijos de Carlos y vamos caminando en este legado, un legado de dignidad inmensa y un legado de fuerza espiritual inmensa, a nosotros los revolucionarios las adversidades y dificultades nos hacen más fuertes y más grandes y nos comprometen todavía más a asumir nuestro destino privilegiado de pueblo grande, país pequeño, pero pueblo grande, alma grande, trabajamos duro para trascender todo lo que hemos vivido en términos de dificultades, en términos de crímenes atroces”, manifestó.

La vicepresidenta señaló que es imposible dejar de recordar el sufrimiento al que fue sometido el pueblo durante los meses anteriores, lapso en el que el dolor afectó a muchas familias y que aún los remanentes son notables.

“No podemos dejar de hablar de los crímenes porque hay tanta gente que todavía se siente dolida, perdió seres queridos, gente que se siente dolida por todo lo que vivió durante los meses de tranques de la muerte, secuestros, es difícil que dejemos de hablar, lo tratamos de hacer, pero es difícil porque hay tanta gente que nos escribe todos los días y nos cuenta su tragedia personal y cómo luchan para trascenderlos”, dijo.

Nicaragua, un pueblo lleno de fe

La compañera Rosario Murillo, reconoció en el pueblo nicaragüense la espiritualidad y la fe que han permitido vencer las dificultades y superar el rencor y el odio en cada corazón, aún cuando el daño ha sido irreversible.

“La fe nos ayuda, las creencias sagradas que tenemos los nicaragüenses, la fuerte fe, sagrada fe, devoción a Dios nuestro Señor y a todos los santos patrones que hace poco celebrábamos y a nuestra madre María que pronto celebraremos, eso nos alienta, nos estimula, nos fortalece todos los días. Somos un pueblo, somos generaciones de revolucionarios que hemos sabido vivir los distintos momentos de retos, desafíos y hemos sabido vivirlos y trascenderlos”, señaló.

En esta fecha en la que el pueblo recuerda al padre de la Revolución Popular Sandinista, la compañera Rosario Murillo reafirmó el compromiso de la militancia sandinista de cada nicaragüense que ama su país de seguir luchando para alcanzar una Nicaragua mejor.

“Hoy nuestro compromiso es con el trabajo, la paz, la reconciliación, hablamos de esto porque somos un pueblo de fe, somos un pueblo cristiano y para nosotros como cristianos debe prevalecer el amor, el encuentro, la reconciliación que construye paz todos los días. Una cultura de reconciliación y paz que vamos a garantizar desde la escuela, en el hogar, la comarca, el barrio, trabajar para fortalecer el encuentro como familias nicaragüenses, con espíritu cristiano, socialista, solidario, generoso, cómo somos, un pueblo de paz, un pueblo bueno, un pueblo de Dios”, manifestó.

La compañera dijo que en esta fecha tan especial el compromiso sigue siendo el encuentro con la paz, el cariño, el encuentro, trabajo y prosperidad, porque eso es lo que el pueblo desea y logrará con esfuerzo y dedicación.

“En nuestras manos está prosperar, con nuestra laboriosidad y con nuestra  capacidad de trabajo, hay quienes piensan que solo las personas pudientes, los adinerados pueden garantizar prosperidad, pero eso no es cierto, qué sería del capital sin los trabajadores, qué sería de los adinerados y acaudalados sino estuvieran los campesinos que producen, que trabajan y que les rinden y fortalecen sus caudales. Por eso nosotros sabemos que el mundo no es de los que tienen dinero, es de los que luchan sin perder la alegría, llenos de esperanza, sin perder la ternura y dispuestos a avanzar paso a paso”, refirió.

“Estemos seguros como pueblo de Dios, que el Señor bendice nuestros caminos porque vamos adelante y eso es lo que le pedimos todos los días, bendecir nuestro camino, fortalecer nuestra fe y fortalecer todo lo que hacemos en bendición, prosperidad, en victorias para ratificar los rumbos que hemos traído y que hemos venido recorriendo todos estos tiempos y que vamos a seguir recorriendo”, añadió.

La alegría de vivir en paz es la constante del pueblo

La vicepresidenta compañera Rosario resaltó cómo las familias nicaragüenses celebran la vida, motivo por el cual agradecen a Dios por esa paz, la seguridad y qué mejor manera de agradecer que trabajando y avanzando en una cultura fraternal, de dignidad, en una cultura que no entiende el odio.

“Queremos trabajar y nos damos cuenta que hay quienes están pretendiendo seguir haciendole daño a las familias que quieren trabajar, absurdo, que hay quienes, por ejemplo, si promovemos turismo,  hay quieren llegar a asustar a los que escuchan de las maravillas de Nicaragua, eso no es posible, es propio de la mezquindad, de la mediocridad, pequeñez y egoísmo, que es un pecado capital, todo eso, Dios mediante pasará y vamos a volver a unirnos alrededor de los planes de Dios para Nicaragua, que son planes de bienestar, planes de prosperidad, planes de alegría, planes de felicidad”, dijo.

“Este es un pueblo contento, un pueblo alegre todos podemos ver los fines de semana en los lugares de recreación y en los lugares donde compramos y llegan a vender, a trabajar se llenan porque somos un pueblo animado, tenemos aliento que Dios nos da todos los días, eso no se va a detener por mucho que unos cuantos pretendan continuar ensañándose en el pueblo nicaragüense, primero no lo vamos a permitir, y Dios no lo va a permitir, que tengan conciencia que todo lo que tantos necesitan que talvez a ellos les sobra, y por eso es que quieren dañar todavía a la gente trabajadora, laboriosa, honrada que quiere mejorar sus vidas pero Dios no lo va a permitir y lo veremos, estemos seguros”, subrayó.

La compañera Rosario finalizó recordando que Nicaragua es una Patria de fe y esperanza, de Sol que no declina, de sol que nos ilumina y que alumbra las nuevas victorias con mucha fe, “vamos adelante y sobre todo estamos en lo cierto que eso es lo que quieren las mayorías nicaragüenses: trabajar y prosperar y es lo que entre todos y de la mano de Dios vamos a seguir garantizando”, concluyó.