El Cardenal Miguel Obando y Bravo, Prócer de la Paz y la Reconciliación, siempre acompañó al pueblo nicaragüense en los momentos más difíciles, aseguró la Vicepresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo.

Rosario manifestó que desde que se conociera el paso a otro plano de vida del Cardenal Miguel Obando estuvo en comunicación con sus seres queridos y las personas que siempre estuvieron junto a él, como Monseñor Eddy, Monseñor Bismarck, Monseñor Castrillo y Monseñor Bosco.

Dijo que esta es una noticia triste pues a todos hace falta la presencia física del Cardenal Miguel, no obstante, aseguró que ahora “tenemos un intercesor, un santo más en el cielo”, que va a seguir “desarrollando la misión de paz, de diálogo, de reconciliación en Nicaragua, y con la posibilidad de hacerlo cerca de Dios”.

“Vivió para respaldar al pueblo nicaragüense, a las familias nicaragüenses en las circunstancias difíciles para acompañar a las familias nicaragüenses en sus momentos de celebración, pero se distinguió sobre todo por acompañarnos en los momentos más difíciles, por ejemplo, durante los años dolorosos de conflicto ahí estuvo siempre mediando, intermediando, antes del 79 en los momentos trágicos ahí estuvo Su Eminencia evitando precisamente tragedias”, afirmó.

La vicepresidencia recordó que la figura del Cardenal también estuvo presente en situaciones duras como el terremoto y recorriendo las zonas rurales siempre acompañando a los más vulnerables “como manda la doctrina social de la Iglesia”. En este sentido, destacó que Miguel fue un fiel cumplidor de la doctrina de Cristo.

“Al Cardenal Miguel lo conocimos y lo admiramos como ser humano especial, como pastor, como arzobispo y luego cuando recibió el honor de convertirse en uno de los pocos cardenales de la Iglesia Católica en nuestro continente. Nicaragua el honor de tener dos cardenales Su Eminencia el Cardenal Miguel y Su Eminencia el Cardenal Leopoldo”,manifestó.

“Su partida en estos momentos también representa el compromiso con su legado, el compromiso con esa ruta de diálogo. El Comandante Daniel recuerda al Cardenal en todos los momentos del diálogo para que la guerra cesara, para acabar con el conflicto doloroso de Nicaragua, la guerra de los años ochentas”, subrayó la Compañera Rosario Murillo.

Dijo que estos momentos nos imponen a todos la responsabilidad del diálogo como camino para la paz y el bien común en Nicaragua.

Manifestó ante esta pérdida el gobierno le trasladó su solidaridad el Cardenal Brenes y al resto de obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

“El Cardenal Miguel nos deja a todos recorriendo los indispensables caminos de diálogo, perdón, reencuentro y paz. Todos queremos la paz. Todos nos estamos comprometiendo y queremos seguir comprometidos con toda nuestra alma, con todo nuestro corazón los caminos de diálogo, justicia y paz”, manifestó.

Dijo que Daniel como jefe de estado y todos los equipos de trabajo están aportando su granito de arena y contribución de asegurar que se vaya recuperando la paz en Nicaragua.

“Este es el legado, este es el compromiso que nos deja el Cardenal Miguel Obando y Bravo”, manifestó.